En momentos en los que los entornos escolarizados están abruptamente fuera de nuestra cotidianidad, docentes y alumnos se han visto expuestos de manera repentina a un entorno completamente diferente, que para el caso de los docentes se ha convertido en un verdadero reto y que en la gran mayoría de casos, lo único que ha traído es una sobre carga en las labores y tareas que profesores y padres tenían que desempeñar con sus educandos e hijos. 

Como hacer para que no se convierta en un acto heroicamente desgastante y en muchos casos frustrante por las incertidumbres que conlleva el nuevo proceso?

La respuesta para este paradigma, no suele ser una en particular, si no la acertada implementación de varias estrategias y uso de herramientas que verdaderamente ayuden a liberar carga a los docentes, que en muchos casos se ven superados por las horas y la cantidad de actividades a desarrollar.

1) Tu clase es como una plantilla de actividades, imagina que estas organizando lo que cotidianamente es tu clase con los diferentes momentos relevantes que quieres que acontezcan, para llevar el desarrollo de tu temática. Cada momento es un espacio de atención y reflexión, lo que en tu plantilla será un contenedor de cosas por hacer y de cómo hacerlas.

2) Diseño de plantilla de clase que puedas estandarizar y usar intercaladamente entre semanas o días, lo que te permitirá dar la sensación de cambio y variedad ante tus alumnos, este tipo de dinámicas para los educandos de hoy son esenciales para que permanezcan enganchados con los temas que deseas transmitir.

3) Estandariza materiales didácticos. Si tu materia lo permite (matemáticas-ingles-lenguaje-ciencias etc.) selecciona recursos que sean lo más autodidactas y autónomos posibles, preferiblemente  basados en teorías de gamificacion lo que permitirá dejar actividades por hacer, mas halla de labores.