Lo primero es reconocer de que los chicos van a estar expuestos a una rutina visual a la cual no estaban acostumbrados normalmente, aquí es donde debemos cambiar en gran medida su dialogo mental y aprovechar intensamente su temprana edad, donde su neuro plasticidad es bastante alta. Juguemos y lo digo literalmente… con esto a nuestro favor.

En una primera instancia tenemos que volverlos a hacer comprender que la imaginación es el más grande activo para salir de cualquier rutina y transformar el entorno que nos rodea. <así sea el mismo mayoritariamente por meses>

Logremos su atención por medio del juego con propósito. Establezcamos actividades donde el desarrollo del juego conlleve intrínsecamente un reto para el pequeño y pueda obtener en primera instancia la satisfacción de haberlo logrado y el consecuente premio que preferiblemente debe ser un halago por lo logrado. 

Que desarrolle la actividad con autonomía, permitirá que el mismo auto descubra los conceptos y desarrolle las habilidades básicas que le permitirán realizar esos pequeños grandes retos (encajar, armar, coincidir, seleccionar etc.)